El diagnóstico del linfedema

  Una vez detectados los síntomas debemos acudir al médico. Éste los evaluará y establecerá un diagnóstico de Linfedema tras realizar una serie de pruebas para descartar otras posibles causas.

 Otras posibles causas del edema podrían ser una infección o insuficiencia venosa.

  • Recordemos que el diagnóstico precoz es fundamental para comenzar el tratamiento fisioterapéutico de inmediato y así poder aliviar los síntomas y controlar el Linfedema.

Las pruebas o exámenes médicos para el diagnóstico del Linfedema

 Para diagnosticar el Linfedema, se estudia la historia clínica del paciente, se procede a un examen físico y se realiza una medición de la pierna o el brazo hinchado para compararlo con el miembro contralateral.

  El examen físico generalmente comienza con una inspección visual donde se valora el estado de la piel -su color, tacto, tensión y posibles úlceras- , el tamaño del miembro y el pulso del paciente.

 La medición de la hinchazón servirá como referencia para valorar la evolución del Linfedema.

  • En las etapas iniciales del Linfedema es difícil de diagnosticar. Los síntomas son menos evidentes al igual que los cambios en la circunferencia o el volumen de la hinchazón.

 En etapas más avanzadas, donde puede que incluso se esté considerando la cirugía, es posible realizar pruebas para examinar el sistema linfático.

 Estas pruebas generalmente consisten en la inyección de una sustancia de contraste que permita a los médicos valorar el comportamiento del flujo linfático. Son muy útiles para detectar dónde se encuentra un ganglio centinela (el primero en recibir la linfa proveniente de un tumor) o para planificar una cirugía detectando los puntos bloqueados del sistema linfático.

  Entre estas pruebas se encuentran la “Linfogammagrafía” o “Linfocentellografía”, la “Linfografía con verde de idocianina”o la resonancia magnética, entre otras.

 Los Estadios del diagnóstico del Linfedema

 Tras la realización de las pruebas convenientes, el médico las evaluará y emitirá un diagnóstico del Linfedema estableciendo en qué Estadio se encuentra el paciente.

 Los Estadios son fases de evolución del Linfedema y son los siguientes:

Estadio 0 diagnóstico del Linfedema

 En este primer estadio, aun existiendo ya una lesión en el sistema linfático, todavía no se aprecia una hinchazón o síntoma alguno. También se llama “linfedema subclínico”.

En ocasiones no hay edema pero sí sensaciones o molestias en el miembro afectado. 

 El Linfedema puede manifestarse meses después, pero el daño linfático ya se ha producido.

Estadio I diagnóstico del Linfedema

 En este estadio el brazo o la pierna muestra una hinchazón leve y el paciente empieza a sentir sensación de pesadez.

 También aparece la fóvea, que es la marca con forma de hendidura que se queda en la piel tras ser presionada.

 En esta etapa inicial, levantar el brazo o la pierna a menudo ayuda a reducir la hinchazón. Aún así es recomendable comenzar el tratamiento fisioterapéutico, para controlar el linfedema y realizar un seguimiento para prevenir su evolución.

Estadio II diagnóstico del Linfedema

 En el estadio II, la hinchazón del brazo o de la pierna persiste y no se produce fóvea al presionar la piel.

 Es posible que aparezca la fibrosis en la piel que provoca que la extremidad afectada se sienta un poco más dura.

 Levantar el brazo o la pierna afectada no ayuda a reducir la hinchazón del Linfedema y se requiere iniciar un tratamiento de inmediato.

Estadio III diagnóstico del Linfedema

 Se presenta con poca frecuencia, es el Estadio más avanzado del Linfedema y presenta un carácter permanente e irreversible.

 En este estadio la hinchazón es mayor y se aprecian cambios visibles en la textura de la piel que se vuelve más gruesa y dura.

 También puede conocerse como elefantiasis linfostática.

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