DRENAJE LINFÁTICO

  El drenaje linfático manual estimula la circulación natural de la linfa por el sistema linfático, ayudando a drenarla hacia el sistema circulatorio. Es por ello que se aplica una serie de maniobras suaves y de baja presión sobre la piel

En este artículo hablaremos sobre qué es, para qué sirve, cuáles son sus premisas, los beneficios y las contraindicaciones del Drenaje Linfático Manual.

¿QUÉ ES EL DRENAJE LINFÁTICO?

 El drenaje linfático o linfodrenaje, es una técnica de masoterapia (masajes con fines terapéuticos) que aplican los fisioterapeutas como tratamiento para diversas afecciones del sistema circulatorio y linfático, como el Linfedema o el Lipedema.

El DLM ayuda a combatir el exceso de líquido(retención) o molestias asociadas a cada enfermedad y resulta de utilidad en casos de edemas postoperatorios.

¿ PARA QUÉ SIRVE EL DRENAJE LINFÁTICO?

 El drenaje linfático tiene las siguientes aplicaciones:

  • Sirve para tratar todo tipo de problemas relacionados con alteraciones o afecciones circulatorias(venosas o linfáticas) y se aplica a todo lo que tenga que ver con retenciones de líquidos.
  • Es muy útil, por ejemplo, para aliviar la hinchazón de piernas que sufren las gestantes hacia el final del embarazo (siempre y cuando no haya complicaciones que lo contraindiquen) e, incluso, tras el parto. 
  • En determinados casos es recomendable como preparación para una cirugía o como tratamiento postoperatorio, pues reduce el edema y puede acelerar la curación de los tejidos, reducir inflamaciones o el dolor y mejorar las cicatrices.
  • El drenaje linfático se aplica a nivel estético para mejorar el aspecto de la celulitis o del acné y reducir las varices, entre otros.
  •  Además, alivia las piernas cansadas o el estrés y mejora el equilibrio del organismo.
  • El drenaje linfático puede tener algunas contraindicaciones, por lo que siempre recomendamos que acuda a un profesional cualificado.

LAS PREMISAS DEL DRENAJE LINFÁTICO MANUAL

El DLM se aplica siguiendo las siguientes premisas:

  • Debe ser suave e indoloro. En este sentido suele haber mucha confusión y es muy importante aclarar que el drenaje linfático manual NO DUELE. Al contrario, ya que una de sus ventajas es su efecto analgésico.
  • No debe durar más de una hora.
  • Los movimientos manuales deben ser lentos y repetitivos, siguiendo la dirección del sistema linfático.
  • Esta técnica de drenaje linfático fue iniciada en la década de 1930 por los doctores Emil Vodder y Estrid Vodder cuando el sistema linfático aún no era del todo bien entendido.

Otras escuelas importantes en este campo son Földi, Godoy y Leduc. 

BENEFICIOS PARA LA SALUD DEL DRENAJE LINFÁTICO MANUAL

 Entre los beneficios del Drenaje linfático están los siguientes:

  • Reduce la inflamación provocada por retención de líquidos como en el caso del Linfedema y del Lipedema.

En el caso del Lipedema, no siempre hay un componente linfático asociado, por lo que no conseguiremos reducir volumen. Sin embargo, sí que resulta muy efectivo para combatir las molestias asociadas a esta patología.

  • Fortalece el sistema inmunitario al estimular la función de los ganglios linfáticos.
  • Mejora la apariencia de la celulitis, las varices o el acné. Mejora las cicatrices y el aspecto general de la piel.
  • Aumenta el estado de ánimo del paciente al relajar el sistema nervioso aliviando el estrés o la ansiedad.
  • Equilibra del organismo. Recordemos que tanto el sistema circulatorio como el sistema linfático están interconectados.
  • Tiene un efecto analgésico, sedante sobre el dolor.
  • También estimula la función renal.
  • Estos beneficios son temporales, por lo que los pacientes deben ser constantes en el tratamiento. Dependiendo de cada caso deberán combinarse junto con otras terapias y mantener unos hábitos de vida saludables.

CONTRAINDICACIONES DEL DLM

 Aun teniendo tantos beneficios, hay determinadas circunstancias en las que el drenaje linfático está contraindicado:

  • Insuficiencia cardiaca, porque el drenaje exige un esfuerzo cardiaco mayor.
  • Infecciones agudas, dado que la infección podría propagarse por el resto del organismo.
  • Trombosis o Flebitis, que son coágulos e inflamaciones de los vasos sanguíneos.
  • Edemas cardíacos.
  • Tumores malignos no controlados con metástasis. 
  • Síndrome del seno carotídeo.

Y otras en las que la contraindicación es relativa y se debe realizar con cautela:

  • Enfermedades de la piel como la dermatitis.
  • Hipotensión arterial.
  • Hipertirodismo
  • Asma y bronquitis asmática aguda.

 Estas circunstancias serán tenidas en cuenta por el fisioterapeuta que evaluará el caso concreto y ofrecerá otras posibles soluciones.

 En Mimar Clínica de fisioterapia somos especialistas en drenaje linfático en Valencia.

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