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Alimentos prohibidos para el Linfedema

En este artículo hablaremos sobre los alimentos prohibidos del Linfedema y sobre el tipo de dieta que se recomienda seguir para evitar empeorarlo.

El linfedema es el acúmulo anormal de líquido en el espacio intercelular. Esta inflamación es provocada por un fallo en el sistema linfático, que no es capaz de drenar la linfa y se “encharca”.

Aunque puede aparecer en otras zonas del cuerpo, generalmente afecta a los brazos y piernas, causando una reducción significativa de la movilidad.

 El linfedema, al ser una afección crónica, exige que el paciente adopte una serie de hábitos en su día a día para controlarlo lo mejor posible.

Un riguroso control del sobrepeso en combinación con ejercicios y una dieta saludable son esenciales para el tratamiento exitoso del linfedema.

Importancia de la alimentación para el Linfedema

Nuestra dieta tiene un efecto directo en nuestro estado de salud.

Actualmente, el ritmo de vida y la multitud de opciones precocinadas hace que acabemos abusando de alimentos de baja calidad, ricos en grasas saturadas, aditivos, sal, etc.

Esto genera más toxinas en nuestro organismo y más trabajo para eliminarlas.

Es importante señalar que a día de hoy no existe una dieta específica para los pacientes con linfedema, pero sí muchos estudios que apuntan a su empeoramiento cuando se acompaña de sobrepeso y de un estilo de vida poco activo.

Además, una alimentación saludable y la práctica de ejercicio físico moderado ayudan a dormir mejor y a reducir el estrés, lo que también se ha demostrado como un factor que empeora el edema linfático.

Por otro lado, existen algunas creencias erróneas o confusas respecto a qué comer o no comer cuando se tiene linfedema, así que vamos a intentar aclararlo un poco:

Alimentos prohibidos para pacientes con linfedema

Como ya hemos dicho, no existe una dieta específica para el linfedema y, por tanto, no hay alimentos prohibidos.

Se deben seguir las recomendaciones médicas en cuanto a la alimentación dependiendo de la situación del paciente, medicación y su condición física, que pueden implicar cambios en su forma de vida, pero que no deben ser radicales ni extremos para no correr riesgos innecesarios.

Aún así, existen ciertos alimentos que siempre crean duda a la hora de incorporarlos al plato y que, si bien no es necesario eliminarlos del todo, sí es interesante reducir su consumo:

Las proteínas en la alimentación del Linfedema

Existía la falsa creencia que por ser el linfedema un edema rico en proteína, debía eliminarse de la dieta todo tipo de proteínas.

Sin embargo, hoy en día los nutricionistas alertan sobre los múltiples peligros ante la falta de este alimento, por lo que es importante que haya un consumo adecuado de proteína de diferente origen, tanto animal como vegetal.

La falta de proteína provocaría debilitamiento en músculos y tejidos, hinchazón de los tejidos conectivos y empeoramiento del linfedema, por ello la necesidad de ingerir proteínas de fácil digestión.

Es cierto que, dentro del consumo animal, es interesante reducir el consumo de carnes rojas, por su mayor efecto pro inflamatorio.

También sería recomendable reducir el consumo de carnes con conservantes, ahumadas, embutidos, además de todo tipo de charcutería, como las salchichas, patés y sobrasada, debido al alto contenido de sal y conservantes.

Alimentos procesados prohibidos en el Linfedema

La mayoría de los alimentos industrializados que podemos conseguir en los supermercados contienen un alto grado de químicos, grasas y azúcares difíciles de procesar por el organismo.

Así mismo este tipo de alimentos procesados contienen aditivos ricos en sodio como: citrato de sodio, glutamato monosódico, propionato de sodio y benzoato sódico. Este tipo de alimentación favorece la inflamación crónica del organismo y un aumento en nuestro índice de masa corporal (IMC).

El sobrepeso aumenta el trabajo que tiene que realizar nuestro sistema linfático, y aumenta también las toxinas que debe eliminar, por lo que es más fácil que el líquido se acumule, sobre todo si llevamos un estilo de vida sedentario.

Podríamos considerarlos alimentos prohibidos del linfedema dado que al aumentar el sobrepeso empeoran el edema.

Toma agua sin miedo a empeorar el linfedema, es más que recomendable

A veces, cuando tenemos linfedema, tenemos miedo de beber mucho líquido pensando que eso hará aumentar el volumen de nuestro edema, pero eso no es así.

Estar bien hidratado es fundamental para el buen funcionamiento de nuestro organismo y no repercutirá negativamente en el linfedema.

¡Al contrario!

Nuestra piel y nuestro cuerpo lo agradecerán, así que es importante que las personas con linfedema ingieran entre 1,5L y 2L de agua diarios como cualquier otra persona.

Evita la sal si tienes linfedema.

En cuanto al consumo de sal sí es recomendable tener precaución y no abusar.

Es preferible evitar añadir sal en exceso a los alimentos y moderar al máximo el consumo de comida ultraprocesada que suele llevar aditivos ricos en sodio.

Hay muchos alimentos, frutas y verduras, que aportan el sodio que necesitamos sin añadir sal extra.

Por ejemplo, en el caso de los frutos secos, podemos optar por las versiones sin sal, así podemos disfrutar de su sabor y aprovecharnos de todas sus propiedades, ya que son ricos en proteína vegetal, antioxidantes, ácidos grasos insaturados y fibra.

En caso de utilizar sal, se aconseja la sal del Himalaya por su mayor pureza. De todos modos, os aconsejamos que, siempre que podáis, condimentéis vuestros platos con especias para darles sabor. ¡Igual de ricos y más saludables!

Alimentos precocinados en la alimentación del linfedema

Como todo en la vida, la clave es el equilibrio.

No pasa nada si, de vez en cuando, consumimos este tipo de comidas, pero es importante que no formen parte de nuestra dieta habitual.

Al final, como hemos comentado antes, todos esos platos precocinados, como los ultraprocesados, contienen conservantes, aceites refinados, sal añadida y otros aditivos que los hacen menos perecederos y menos saludables.

Salsas comerciales como: la mostaza, salsa de soya, mayonesa, salsa de tomate; además de caldos concentrados, comidas rápidas preparadas, grasas trans, aditivos, azúcares refinadas y demás, debemos contemplarlos como una excepción en nuestra alimentación.

Declina el consumo de las harinas refinadas, considéralo alimento prohibido para el linfedema

El consumo de las harinas refinadas es restringido para las personas con linfedema, pues son alimentos potencialmente inflamatorios, y afectan directamente el sistema linfático.

Este tipo de alimentos es de fácil digestión, pero no satisface por mucho tiempo, lo que provoca mayor consumo de este producto, que a su vez se asocia al aumento desordenado de peso.

En el caso del linfedema, el sobrepeso es completamente perjudicial, ya que empeora significativamente la sintomatología en el paciente afectado por este padecimiento.

Por este motivo se puede considerar también como un alimento prohibido para el linfedema.

Medicamentos para el linfedema

Aunque no se trate de alimentos, no queremos dejar pasar la oportunidad de recordar que el uso de diuréticos NO está recomendado para tratar el linfedema.

Al contrario, su uso podría aumentar la concentración proteica del edema y favorecer la fibrosis.

Como siempre, el uso de un medicamento debe ser prescrito SIEMPRE por un profesional médico que conozca al paciente y sus circunstancias particulares.

Conclusión sobre alimentos prohibidos del linfedema

En resumen, con este artículo hemos querido dar unas pinceladas sobre las principales recomendaciones dietéticas en pacientes con linfedema, pero siempre es preferible trabajar con un especialista que nos oriente y personalice la dieta a nuestras necesidades.

Lo fundamental es que nos quede clara la importancia de evitar el sobrepeso, evitando los alimentos prohibidos, mantener un estilo de vida activo y alimentarnos de forma equilibrada y saludable para sentirnos mejor y evitar que el linfedema empeore.

Alimentos frescos, preparaciónes sencillas, comida casera y limitar los aditivos y procesados serán las claves de nuestro bienestar.

Finalmente no debemos olvidar que el éxito en el control de los efectos del linfedema, reside, no sólo en mantener un peso saludable, sino también en prestarle atención a sus necesidades en el día a día como:

El cuidado de la piel

El uso de prendas de compresión adecuadas

Los ejercicios

Realizar los tratamientos para el linfedema necesarios para mantenerlo en buen estado y prevenir su evolución.

Esperamos que este artículo te haya servido de ayuda. Si tienes alguna pregunta sobre este o cualquier otro tema relacionado con el linfedema, no dudes en consultarnos, ¡te esperamos!

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