LIPEDEMA

¿QUÉ ES EL LIPEDEMA?

En primer lugar, el lipedema es una afección del tejido adiposo. Es también una enfermedad hereditaria, crónica y progresiva, en la que hay un crecimiento y depósito anormal de la grasa subcutánea.

Afecta a entre un 10% y un 30% de personas, principalmente mujeres, y fue reconocida como enfermedad por la OMS en 2018. Desde entonces, el número de diagnósticos ha crecido exponencialmente, aliviando la frustración de muchas mujeres que, hasta entonces, no encontraban solución a su problema.

Esto sucede porque suele confundirse con obesidad o celulitis, pero la grasa del lipedema no responde ante una dieta hipocalórica ni ejercicio, lo que muchas veces acaba provocando estrés y sentimiento de culpabilidad en las pacientes que lo sufren.

Si sumamos todo a las molestias físicas que les produce, acaba afectando considerablemente su calidad de vida.

El lipedema afecta principalmente a las piernas (pero no a los pies) y en muchos casos también a los brazos, aunque es muy poco común que sólo afecte a los brazos.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA EL LIPEDEMA? LOS SÍNTOMAS DEL LIPEDEMA

El diagnóstico del lipedema se basa, principalmente, en la exploración física y la historia clínica. Por ello se pueden realizar pruebas complementarias para descartar otras patologías.

Los signos y síntomas del Lipedema más característicos son:

  • Primero: La discordancia entre el volumen de las piernas con respecto al resto del cuerpo. 
  • En segundo lugar, es típico que una paciente tenga el cuerpo delgado y las piernas voluminosas.
  • Además la grasa de las piernas suele distribuirse produciendo un contorno más cilíndrico.
  • Así mismo, el Lipedema es simétrico. Afecta a ambas piernas por igual.
  • Aun así no afecta a los pies, produciendo en muchos casos un abolsamiento en los tobillos llamado “efecto de pantalón turco”.
  • Así como la sensación de pesadez.
  • El dolor sin embargo, es el síntoma más predominante.
  • Igualmente el Lipedema tiene una facilidad para la aparición de hematomas.
  • Del mismo modo, muestra una sensibilidad al tacto o al frío.
  • Y el volumen no disminuye como resultado de dietas ni ejercicios.
  • Es más, los síntomas empeoran con la menstruación o al realizar ejercicio muy intenso.
  • También se pueden aprecia cambios tróficos en la piel.
  • Además, la piel suele estar más fría.
  • En realidad, muchas mujeres presentan hiperlaxitud.
  • Del mismo modo, hay una tendencia a la aparición de varices y arañas vasculares.
  • Es más, puede incluso aparecer un edema ortostático a final del día.

En el diagnóstico, como hemos comentado antes, se confunde muy habitualmente con obesidad o con el linfedema, por lo que es muy importante saber diferenciarlos:

DIFERENCIAS ENTRE LINFEDEMA Y LIPEDEMA:

  • El Lipedema es bilateral, mientras que el linfedema suele ser unilateral.
  • El signo de Stemmer: En el lipedema es siempre negativo mientras que en el linfedema suele ser positivo.
  • Dolor: En el lipedema suele haber dolor al tacto o presión, cosa que rara vez sucede en el linfedema.
  • Afectación en el pie: En el lipedema no está afectado el pie, cuando en el linfedema de miembros inferiores sí suele estarlo.
  • Fóvea: En el linfedema se queda marcada la fóvea mientras que en el lipedema no suele ser así salvo que sea un caso de lipo-linfedema.

DIFERENCIAS ENTRE LIPEDEMA Y OBESIDAD:

  • La obesidad afecta igualmente a hombres y mujeres, el lipedema casi exclusivamente a mujeres.
  • Distribución de grasa: En la obesidad, la distribución de la grasa suele ser general mientras que en el lipedema se da más localizada.
  • Dolor al tacto: En la obesidad no suele haber dolor al tacto mientras que en el Lipedema sí.
  • Índice de masa corporal: En la obesidad el IMC es alto, mientras que en el lipedema puede ser normal.
  • Igualmente, en la obesidad normalmente el cuerpo responde a dieta y ejercicio.

CAUSAS DEL LIPEDEMA Y CUÁNDO APARECE

Aunque aún no se conoce por completo las causas, sí se sabe que el lipedema tiene un origen hereditario.

Normalmente, la madre, la abuela o alguna otra mujer de la familia lo padece también.

Suele aparecer poco a poco con el desarrollo de la persona, aunque, al tener también un componente hormonal, muchas veces se hace más visible tras algún cambio importante como la primera menstruación, un aumento de peso significativo o el embarazo.

Aunque no responda a las dietas convencionales, sí se ve afectado y empeorado por el sobrepeso, por lo que es importante seguir un estilo de vida saludable con una alimentación sana y ejercicio de bajo impacto practicado regularmente.

En general, el lipedema suele afectar a las piernas. Puede presentarse sólo en caderas y glúteos, abarcar también los muslos o implicar a las pantorrillas y tobillos.

¿CÓMO ES LA CLASIFICACIÓN DEL LIPEDEMA?

En estos momentos, y de acuerdo con el “Documento de Consenso del Lipedema 2018-19”, no existe una clasificación única y unánime, pero suele clasificarse en función de la localización de la grasa o del estado de la piel y el tejido.

En función de las zonas y desarrollo, lo podemos clasificar en distintos tipos: 

  • Lipedema Tipo 1: La grasa subcutánea se concentra principalmente en la zona de glúteos y las caderas.
  • Lipedema Tipo 2: El lipedema se acumula también en rodillas.
  • Lipedema Tipo 3: La distribución de grasa sin embargo, va desde caderas a los tobillos.
  • Lipedema Tipo 4: El lipedema se ve también en brazos, principalmente en la zona proximal.

Y en función del estado del tejido, tenemos 3 grados:

  • Lipedema Grado 1: La superficie de la piel es lisa, con nódulos finos.
  • Lipedema Grado 2: Cuando la superficie de la piel es irregular, con más bultos y nódulos gruesos.
  • Lipedema Grado 3: Tejido más duro, con nódulos grandes.

¿CÓMO SE TRATA? EL TRATAMIENTO DE LIPEDEMA

Vale, tengo lipedema. Y ahora, ¿Cuál es su tratamiento?

El tratamiento del lipedema se aborda desde distintos factores.

La dieta del Lipedema y el peso para su tratamiento.

Por un lado, es importante mantenerse en un peso normal para que la obesidad no lo empeore.

Además, los médicos recomiendan seguir una dieta antiinflamatoria, disminuyendo el consumo de gluten, lácteos, grasas saturadas, etc.

Este tipo de dieta sirve para reducir la inflamación del cuerpo que afecta negativamente al lipedema.

Es importante que estas dietas sean prescritas y supervisadas por un profesional cualificado, y personalizadas al caso individual de cada paciente.

El ejercicio como parte del tratamiento de Lipedema.

Por otro lado, la práctica de ejercicio regular es importante, pero la excesiva intensidad o impacto puede empeorar los síntomas y acabar con más dolor del que sentías antes de empezar.

Por ello, los ejercicios de bajo impacto son los más recomendables. La bicicleta, el pilates o la natación son deportes perfectos para las pacientes de lipedema.

Recuerda que en Mimar ofrecemos tanto asistencia de fisioterapia como ejercicios terapéuticos o pilates. Si estas interesado contacta con nosotros.

Terapia Descongestiva Compleja (TDG) en el tratamiento de Lipedema.

Como tratamiento conservador para el lipedema utilizamos la Terapia Descongestiva Compleja (TDG), que consiste en el drenaje linfático y el uso de prendas compresivas, generalmente medias de tejido plano.

Este tratamiento tiene como objetivo el alivio de síntomas como el dolor o la pesadez.

Es importante entender que en un lipedema puro sin componente linfático no conseguirá reducir el volumen de las piernas.

Ahora bien, si el lipoedema tiene un componente de afectación linfovenosa podemos ayudar mucho a reducir ese edema y los síntomas añadidos.

También es una muy buena opción para tratar los edemas ortostáticos (producidos por estar mucho rato de pie o sentadas) que a menudo acompañan al lipedema.

Tratamiento de Lipedema en Valencia.

En MIMAR clínica de fisioterapia ofrecemos tratamiento de lipedema en Valencia .

Nuestro tratamiento de lipedema es el tratamiento conservador planificado en función de las características de cada paciente.

Realizamos una primera valoración para determinar los objetivos a alcanzar y el plan de tratamiento.

Bien con los drenajes manuales, vendajes compresivos si fueran necesarios o la presoterapia para casos muy concretos.

Además, contamos con el Método Godoy, que nos permite conseguir una mayor reducción de volumen en menos tiempo.

Tratamiento quirúrgico del Lipedema.

Desde el punto de vista quirúrgico se practica,  desde hace unos años, una liposucción que respeta más los conductos linfáticos que las liposucciones tradicionales.

Nos referimos a la lipoaspiración WAL (Water Assited Liposuction).

En este tipo de cirugía, la cánula se ayuda del agua para soltar las células grasas antes de aspirarlas, con lo que consigue una intervención mucho menos invasiva para las pacientes.

Es fundamental que el plan de tratamiento quirúrgico se acompañe de un buen tratamiento postoperatorio de fisioterapia.

Con él, ayudamos a mejorar el edema, los hematomas y la movilidad de la paciente en menos tiempo, reduciendo la aparición de complicaciones y ayudando a conseguir un mejor resultado de la operación.

Si necesitas más información en Mimar Clínica de Fisioterapia en Valencia, podemos ayudarte.

¿QUÉ PUEDO ESPERAR DE LA CIRUGÍA DE LIPEDEMA?

Cada paciente es única, por lo que cada caso también lo es.

Profesional cualificado.

Es fundamental que acudas a un profesional cualificado para realizarte la cirugía con seguridad y con un asesoramiento personalizado y adecuado para tu caso en concreto.

En España hay grandes cirujanos que conocen bien el lipedema y podrán ofrecerte el mejor tratamiento.

Liposucción.

En los últimos años, como hemos comentado antes, se ha generalizado el uso de la liposucción WAL (Water Assisted Liposuction), o Aqualipo, como técnica de cirugía para tratar el lipedema.

Este tipo de liposucción resulta menos invasivo para la paciente, porque respeta más los tejidos y los vasos linfáticos.

Además, el agua ayuda a soltar las células grasas y aspirarlas con mayor facilidad.

Medias de compresión de tejido plano.

Antes de la liposucción, el médico suele prescribir unas medias de compresión de tejido plano para que empieces a llevarlas unas 4 o 6 semanas antes de la operación.

Por cierto, que ponerse las medias puede ser un poco tortuoso sin los accesorios adecuados.

Te recomiendo que compres unos guantes de goma para estirar sin dañarte las manos, y unos facilitadores con los que puedas deslizar mejor las medias sobre tu piel.

Esto lo agradecerás antes de operarte, pero será crucial después.

Aquí te dejo un enlace a los facilitadores que suelen utilizar las pacientes para ponerse las medias de compresión.

Las pacientes recomiendan comprar los de brazo (“Easyslide ARM”) para las pantorrillas y los “SlideX” para los muslos.

Otros tipos de cuidados.

Es importante, además, empezar a cuidar tu piel y tu alimentación cuanto antes para llegar en las mejores condiciones posibles.

También para que los cuidados postoperatorios no te pillen desentrenada 😉

Tratamiento fisioterapéutico del Lipedema.

Suele aconsejarse también hacer un tratamiento fisioterapéutico preoperatorio.

Como siempre, éste variará en función de cada caso, pero es recomendable hacer al menos dos o tres sesiones de fisioterapia las dos semanas antes de la cirugía.

Este tratamiento ayudará a estimular el sistema linfático y mejorar la calidad de la grasa, con el objetivo de facilitar su absorción en la operación y un mejor postoperatorio.

Consejos sobre Lipedema.

Es aconsejable que te organices con tu familia para que te acompañen el día de la cirugía y las semanas posteriores.

Cada paciente es diferente, pero en general es probable que estés un poco floja y necesites ayuda en tus tareas diarias.

Por un lado, porque debes tener cuidado al quitarte las medias para asearte, ya que puedes marearte cuando te pongas de pie sin ellas.

Por otro lado, porque es importante que recuperes la movilidad conforme tu cuerpo te lo vaya permitiendo, pero que no tengas prisa ni lo fuerces.

Toda recuperación lleva un proceso, respira hondo, ármate de paciencia y escucha a tu cuerpo para saber cuál es su ritmo y sus necesidades.

En MIMAR clínica de fisioterapia Valencia, podemos asesorarte sobre el mejor plan de tratamiento para ti.

POSTOPERATORIO:

En la clínica de tu cirujano te darán las instrucciones pertinentes en cuanto a suplementos, uso de las medias, alimentación, cuidados o posibles complicaciones.

Entre las más frecuentes están la infección de algún punto, la fibrosis o los seromas.

El seroma es un cúmulo de líquido que se produce tras la extracción de volumen o grasa de una zona del cuerpo.

Éste es especialmente frecuente cuando se trata de grandes volúmenes.

Los síntomas del seroma suelen ser:

  • Hinchazón en una zona, normalmente de tacto más blando.
  • Molestia en la zona.
  • La piel suele estar un poco más caliente.

Si aparece, normalmente será en las dos primeras semanas postoperatorias, y es importante detectarlos para tratarlos correctamente con la compresión adecuada y evitar que se encapsulen.

La mayoría se reabsorben sin problemas en pocas semanas.

Para prevenir estas complicaciones lo mejor es seguir las indicaciones médicas en cuanto a reposo y uso del material de compresión, los cuidados de la piel y el tratamiento postoperatorio.

El Drenaje Linfático.

Tras la cirugía de lipedema, se pueden empezar con los drenajes a las 24-48 horas siguientes.

Es imprescindible que acudas a un fisioterapeuta formado en drenaje linfático para obtener los mejores resultados.

Sobre todo, ten siempre en cuenta que el Drenaje linfático NO DUELE.

Al contrario, el drenaje es lento y suave para actuar sobre el sistema linfático superficial (enlace a la página de DLM?) y tiene efecto relajante y analgésico que ayuda a remitir el dolor postquirúrgico.

Además, el drenaje nos ayudará a reducir el edema y los hematomas producidos por la operación.

Junto al drenaje linfático manual, en Mimar Clínica de Fisioterapia Valencia utilizamos también los vendajes compresivos y el Método Godoy para obtener mejores resultados en menos tiempo, acelerando la recuperación de los tejidos y la reabsorción del edema.

Este método consiste en el estímulo cervical, el drenaje manual, la compresión y el drenaje mecánico con la máquina RA de Godoy&Godoy.

En el postoperatorio inmediato, aunque como siempre el plan de tratamiento debe ser personalizado, se recomienda realizarse unas 2 o 3 sesiones semanales de fisioterapia, sobre todo las dos primeras semanas.

En ellas se marcarán también las pautas necesarias para el cuidado en casa, el auto vendaje cuando sea necesario, la reincorporación a las actividades de la vida diaria y al ejercicio progresivamente.

Conforme avancen las sesiones, y dependiendo de la evolución de cada caso, se irá adaptando la frecuencia de las sesiones y la intensidad del tratamiento.

Vivir con lipedema no es fácil, pero con los cuidados y el tratamiento adecuados, tu calidad de vida mejorará considerablemente.

Si necesitas más información, no dudes en contactarnos, en Mimar Fisioterapia estaremos encantados de ayudarte.

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